Caminando invisible
Entrecerrabas los ojos
Imaginabas una nación sin rey
Sin malos muchachos, ni tontos
Sin pájaros negros, ni venenosos
Tampoco había elefantes
Sin noticias de alienígenas
Nadie supo del agnus dei
Con un aire tan transparente
Veías aquellas cúpulas lejanas
Creías en el juego de la vida
Nadie hería al que amaba
El fuego liberaba almas satisfechas
La lluvia renovaba las aguas
Estabas en el mismo sueño
Desde ese primer hombre
Desde aquella primera mujer
Ya no le quitaban la piel al mundo
Caminando invisible bajo estrellas
Entrelazaste tu espíritu al
infinito
(C) Daniel Oliva ~ Jueves 9 de junio
de 2016 ~ 20:50 hs
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